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La Filosofía del LORD W
Le invitamos a conocer un poco más de cerca, algunas de las poderosas creencias de las que se nutren todos nuestros servicios. Ideas de abrumadora sencillez y potencia extraordinaria.
Si le intrigan estos conceptos y les concede algún valor, es posible que podamos unirnos en la construcción de algo verdaderamente grande. |
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1. El fin último de cualquier empresa es cumplir con su propósito fundamental de existencia.
Las ideas comunes y populares, sostienen que sólo existen dos tipos de empresas: las que tienen fines de lucro y las de asistencia social.
Esto no es del todo atinado.
En este mundo polifacético, existen muchos tipos de organizaciones y muchos tipos de directivos.
Dentro de esa gran variedad, hay quienes se distinguen de todos los demás por su aporte a la humanidad, por su sorprendente nivel de éxito y porque construyen empresas que se vuelven hitos, referencia, ejemplo y modelos de inspiración.
Paradójicamente, estas organizaciones (varias de las cuales incluimos en nuestro apartado de “Clientes”), nos han legado la máxima de que la sola persecución de utilidades, es una de las más débiles fuentes de energía.
Cumplir con un propósito noble, bueno para el mundo y trascendente en toda su extensión, es lo que realmente marca la diferencia entre los verdaderamente grandes – generadores de abundancia – y todos los demás. |
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2. Todas las relaciones que se entretejen en las empresas, deben estar basadas en el Servicio Trascendente.
Todos nosotros hemos sentido, vivido, experimentado – sufrido – …, la frialdad con la que la mayoría de las organizaciones tratan a sus colaboradores, clientes, proveedores, comunidad, etc.
Una de las más grandes deformaciones que ha sufrido el mundo empresarial a través de los años, proviene del hecho de alimentar creencias como “los negocios son negocios” o “los negocios se hacen con la cabeza, no con el corazón”.
Las empresas que son modelos de gestión en el mundo, dentro de las cuales se encuentran o encontrarán aquellas que estamos ayudando a construir, saben que el Servicio Trascendente es el catalizador de las más perdurables (y rentables) relaciones entre sus grupos de influencia.
Colaboradores, clientes, comunidades, sindicatos, proveedores, accionistas, consejeros, contratistas, socios…, todos somos personas; y quien puede servir consistentemente con el enfoque de provocar bienestar y desarrollo ha descubierto una de las más poderosas herramientas de lealtad, permanencia, productividad, rentabilidad y éxito. |
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3. La principal responsabilidad y el propósito ulterior de un Director General, es construir la Cultura Organizacional más sólida y mejor orientada que pueda.
Maximizar las utilidades, proveer resultados periódicos atractivos y consistentes, superar las expectativas de los accionistas, controlar las operaciones, crear productos innovadores y rentables…., son sólo algunas de las responsabilidades que todo directivo debe tener en sus manos. Sin embargo, si comprendemos con un poco de más profundidad el oficio mismo de la Dirección, se nos abre un panorama más amplio e incluyente en donde no sólo se cumplen con más facilidad las responsabilidades antes citadas, sino que se despliegan brillantemente otro tipo de resultados que no están considerados en la sabiduría convencional.
Construir sólidas Culturas Organizacionales, completamente orientadas al Servicio Trascendente, le permite al Director cumplir sus obligaciones en materia de resultados y además le provee la posibilidad de acceder a una vida más plena, más relajada y mucho más satisfactoria. El lograr lo que aquí mencionamos, significa proveer de vida propia a la organización, establecer las precondiciones para que la gente pueda desarrollarse integralmente y acceder a mejores niveles de vida; así como gestar las condiciones dentro de las cuales, el servicio a todos los grupos de influencia se ve sublimado hasta hacerse trascendente.
Todo esto concluye en resultados extraordinarios para la empresa en general. |
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4. Las personas son personas, no recursos.
Todo el concepto de “Recursos Humanos” tiene su origen en un muy mal comprendido propósito de las empresas.
Cuando uno entiende con claridad cuál es fin último de las organizaciones (de cualquier tipo), penetra profundamente en la razón por la que las más trascendentes empresas del mundo, no sólo sitúan a su personal como “lo más importante”, sino que le ofrecen un trato que la mayoría reserva sólo para sus seres más queridos. |
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5. Las personas buscan consagrar su vida a propósitos que les trasciendan como seres humanos.
El mundo cree que la gente sólo busca subsistir.
La sabiduría convencional afirma que las personas persiguen ambiciones personales y egoístas como principal motivador.
Error.
En la mayoría de los seres humanos vibra con fuerza la necesidad de dejar un legado, de pertenecer a algo más grande que nosotros mismos, de marcar una diferencia y así exaltar nuestro propio Valor. |
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6. Todo, siempre, siempre comienza con un sueño.
Es sorprendente cuán poca gente conoce la inconmensurable energía que existe en el poder creador del ser humano; y es alarmante cuánta menos sabe cómo poner a funcionar ese poder dentro de su vida.
Cada gran historia registrada en este mundo, tiene su sutil origen en los pensamientos y anhelos de sus protagonistas. “¿Qué quiero YO?” Es una de las preguntas más poderosas que subyacen en el corazón de cada ser humano.
En la energía contenida en los anhelos profundos de las personas, reside la posibilidad (la innegable y eterna posibilidad) de transformar nuestra vida, nuestro entorno y nuestro mundo. |
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¿Pero quién es el LORD W?
Por alguna razón, siempre que se le pregunta esto a Aliner, nos ofrece respuestas imprecisas y termina siempre hablando de la Filosofía que sustenta todo lo que él hace.
Sabemos que es su fuente de inspiración; que sus antepasados celtas le legaron un conocimiento secreto muy poderoso, y que proviene de una mítica tierra llamada Bokingsland.
Sin embargo, todo lo que se refiere al LORD W siempre está rodeado por un halo de misterio y fascinación indescifrables que no nos deja de cautivar.
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